
El café en Colombia se concibe como una parte importante de la cultura, de la tradición, del esfuerzo y del aprecio al sacrificio por lograr la meta de que un sorbo acabe siendo una experiencia, un recuerdo o una alegría.

Siendo uno de los mayores productores mundiales y de forma destacada uno de los países en los que se consigue un gran porcentaje de café de especialidad, Colombia nos llamaba para adentrarnos en uno de los áreas más importantes y bellos, el eje cafetero.
HACIENDA VENECIA, PASIÓN CAFETERA
El camino entre veradas a la Hacienda Venecia se siente como un paso hacia otro ritmo de vida. Al dejar atrás Manizales, el bullicio de la ciudad se disuelve en ondulantes colinas, cuyas laderas se entretejen con cafetos que parecen extenderse sin fin hacia el horizonte.

La niebla envuelve las montañas, suavizando los bordes del paisaje, y el aire transporta una dulzura —terrosa, verde, viva— que insinúa los tesoros que aguardan.
Como si fuera un viaje 100 años atrás, cuando Hacienda Venecia iniciaba sus pasos, el viajero va liberándose del peso de la vida cotidiana para empezar a empaparse de un paisaje vívido donde los sonidos provienen del cantar de las aves o del sonido de la lluvia y los arroyos.

HISTORIA DE HACIENDA VENECIA
La Hacienda Venecia es uno de esos lugares donde esta historia se respira. Fundada hace más de cien años, la finca ha permanecido al cuidado de una sola familia, los Echeverri.

La familia Echeverri en Colombia tiene un origen vasco (del norte de España), asentados en Antioquia durante la época colonial y que más tarde aterrizó por el Eje Cafetero y el Valle del Cauca.
Los suelos de origen volcánico resultan ideales para la fertilidad de la tierra, con precipitaciones de 2000 milímetros de lluvia al año y alturas idóneas para el cultivo, que oscilan entre los 1.350 y los 1.600 m.

Cada generación ha cuidado la tierra con devoción. Sus techos de tejas rojas y amplias terrazas se asoman a un mar de verde, donde los cafetos se mecen suavemente con la brisa.
Conscientes del interés de los consumidores de café por el origen y la calidad, Hacienda Venecia abrió sus puertas al turismo, permitiendo alojarse en diferentes estructuras.

La cuarta generación familiar tiene actualmente a Juan Pablo Echeverri Londoño como el motor de Hacienda Venecia.
La superficie es de 225 hectáreas, con 175 dedicadas a las plantaciones. Producen anualmente de 200 a 300 toneladas de café, con un porcentaje del 75% de café top que supera los estándares del café de especialidad según la SCA. Solo ese café premium es el vendido directamente por Hacienda Venecia, el resto se vende a cooperativas.
Durante muchas décadas solo se produjo café lavado, pero se fue adoptando los métodos natural y honey, lo que ha permitido una mayor amplitud de mercado.
Además, los nuevos retos a los que se enfrenta el sector, se intentan paliar con la aplicación de equipo de última tecnología para la medición en tiempo real de la humedad, con sensores enterrados a diferente profundidad del suelo.
Miden parámetros como la temperatura, las horas de sol, el viento, o las precipitaciones de la lluvia para elaborar una base de datos histórica de los elementos que pueden afectar al cultivo y enfrentarse a los cambios climáticos, o las plagas como la broca o la roya.
A ello se suma la instalación de placas solares que permiten mejorar la eficiencia energética, empleando fuentes sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.
La apertura hacia turismo del café es otro de las visiones que desde
Hacienda Venecia tratan de impulsar. Trabajando exclusivamente con café de especialidad desde principios del 2000, la pedagogía cafetera y el acercamiento del consumidor a la realidad cotidiana y el cultivo en las fincas, se han convertido en algo esencial para el equipo de Hacienda Venecia.
CAFÉ CON AROMA DE MUJER
Para los que no conozcan la famosa serie, en Hacienda Venecia se grabó el remake de la telenovela «Café con aroma de mujer» de 1994, emitido por Netflix en 2021 con un gran éxito internacional.

Son muchos los curiosos que acuden a Hacienda Venecia para reconocer la Hacienda Casablanca y el cafetal de la Gaviota, apodo del personaje Teresa Suárez, interpretado por la actriz Laura Londoño, que compartía protagonismo con el actor William Levy.
Algunos de los trabajadores participaron como extras en el rodaje de Café con aroma de mujer, así que no te extraña si alguna cara te suena.
Uno de los tours recorre la Hacienda mostrando los lugares en los que se rodó la telenovela.
VISITA A HACIENDA VENECIA
La hacienda no es una reliquia del pasado dentro de una burbuja atemporal; está viva, siendo una finca en funcionamiento donde los granos aún se recogen a mano, se secan al sol y se tuestan con esmero.
Sin embargo, también es un lugar acogedor, donde se invita a los viajeros a adentrarse en la historia, a degustar y a aprender.

La arquitectura en estilo bahareque mezclada con el estilo colonial engarza como una joya entre plantas de café, de plátano, cacao y muchas flores que sirven de reclamo para los colibríes y otras aves.

Al caminar por la plantación, sentimos la intimidad del proceso. Las cerezas, carnosas y rojas, ceden al tacto al arrancarlas de la rama. El aire está impregnado del aroma terroso y penetrante de los granos en fermentación, mientras que los patios resplandecen con hileras de café pergamino secándose al sol.
El tiempo de mayor floración es entre diciembre y enero, cuando «nieva en Colombia» con la explosión floral de las plantas de café.
En septiembre y hasta noviembre es la cosecha principal en el eje cafetero (un 60%), con un 20% de recolección entre abril y mayo (llamada la traviesa, normalmente 6 meses después de la principal), y un 20% restante distribuido durante el resto del año, lo que garantiza que siempre se seguirá recogiendo café y los visitantes verán granos rojos.
Los guías -como la maravillosa Karol que fue nuestra cicerone- hablan con reverencia de la tierra que pisan, explicando cómo la altitud, el suelo y la paciencia moldean el sabor de cada taza.

Más tarde, en la sala de catas, acunas una taza humeante, inhalando aromas a cítricos, chocolate o flores, y te das cuenta de que cada sorbo lleva el trabajo de generaciones.

El recorrido por las plantaciones nos conduce camino del beneficiadero, donde podremos observar todo el proceso: desde los sacos llegando para ser pesados, la máquina despulpadora del mucílago, el secado, el tueste y el empacado en los sacos.
Pero Hacienda Venecia es más que café. Es un santuario de la naturaleza. Senderos serpentean entre bosques vibrantes con el canto de las aves, donde los tucanes deslumbran con sus colores y los colibríes vuelan desafiando al fotógrafo que intenta congelar su frenético aleteo.
Los ríos trazan senderos plateados a través del valle, y las orquídeas florecen en rincones escondidos. Los ciclistas recorren las curvas de los caminos de montaña, mientras los senderistas suben a miradores donde el mundo parece desplegarse en interminables olas de verde. Al anochecer, la finca pareciera enmudecer si no fuera porque la naturaleza calibra su coro de intérpretes.
El cielo se ilumina en tonos naranjas y violetas antes de rendirse a un manto de estrellas. Las noches aquí se llenan del zumbido de los grillos y el lejano murmullo del agua, una canción de cuna de los Andes.
ALOJAMIENTO EN HACIENDA VENECIA
La hacienda cuenta con diferentes opciones de alojamiento, incluyendo la casa principal, coffee lodge y hostal.

El alojamiento en sí mismo es parte de la experiencia. Puedes alojarte en la tradicional cafetería, con sus vigas de madera y muebles antiguos, o en una cabaña rústica rodeada de jardines. Dondequiera que duermas, las mañanas comienzan con el aroma del café recién hecho, acompañado de frutas tropicales y panes calientes.
Disfrutarás del café, pero también del relax, del baño en la piscina o de la lectura en los chichorros (hamacas) al atardecer.
Cada habitación está bautizada con una referencia cafetera, y el café es por supuesto gratis durante todo el día para los huéspedes.
La hospitalidad aquí es sencilla, arraigada en la tradición colombiana de recibir a los desconocidos como amigos.
Visitar la Hacienda Venecia es adentrarse en una narrativa íntima y a la vez expansiva. Es la historia de una familia que ha cultivado la tierra durante generaciones, de un país cuyo destino ha sido forjado por el café y de viajeros que llegan buscando no solo una bebida, sino un encuentro.

Te vas con más que recuerdos: te llevas el sabor de Colombia, el ritmo de sus montañas y la tranquila certeza de que el café no es solo una bebida, sino una forma de vida.
ACTIVIDADES DE CAFÉ
Hacienda Venecia ofrece tours de café por la plantación cafetera, catas adaptadas al nivel y conocimiento (desde profanos a baristas), recorridos de avistamiento de aves o temáticos como el de «Café con Aroma de Mujer», con opciones de recorridos grupales o privados en español e inglés.
Reservas: Se recomienda reservar llamando o vía WhatsApp al +57 320 6365719.
DÓNDE ESTÁ HACIENDA VENECIA
La finca cafetera se ubica cerca de la ciudad de Manizales (entre Salento y Medellín, la región montañosa del oeste de Colombia, dentro del Eje Cafetero), en la vereda el Rosario.
CÓMO LLEGAR A LA HACIENDA VENECIA
Podemos llegar por nuestra cuenta en coche propio o de alquiler, pero hay que tener en cuenta que hay una parte de los dos caminos que salen desde la carretera, que discurre por caminos de tierra.
Opcionalmente podemos pedir que nos hagan un traslado en los coches todo terreno de Hacienda Venecia.
